El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña de bombardeos contra Irán que, según confirmaron las propias autoridades iraníes, mató al líder supremo Alí Jamenei. La respuesta de Teherán no se limitó a misiles contra Israel y las bases estadounidenses del Golfo: el 2 de marzo, la Guardia Revolucionaria (IRGC) declaró cerrado el estrecho de Ormuz a los países «hostiles». Siete meses después, ese paso marítimo de apenas unas decenas de kilómetros de ancho sigue siendo el centro de la guerra.
Por qué importan dos estrechos
Antes de la guerra, por el estrecho de Ormuz pasaban unos 20 millones de barriles de petróleo al día, alrededor del 20% del consumo mundial, según la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA). También cruzaba por ahí cerca de una quinta parte del gas natural licuado del mundo, casi todo de Qatar. El 84% de ese crudo iba a Asia.
El segundo cuello de botella es Bab el-Mandeb, entre Yemen y Yibuti, la puerta sur del mar Rojo y del canal de Suez. Quien controla la costa yemení puede amenazar todo el tráfico entre Asia y Europa, algo que los hutíes ya demostraron entre 2023 y 2025.
Las alternativas terrestres son limitadas. El oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita puede llevar hasta 7 millones de barriles diarios al puerto de Yanbu, en el mar Rojo, y el de Emiratos Árabes Unidos llega a Fujairah con 1,8 millones. Según la EIA, solo unos 2,6 millones de barriles de esa capacidad estaban libres antes de la guerra. Y el oleoducto saudí termina, precisamente, en el mar Rojo, al alcance de los hutíes.
La campaña de Ormuz: de marzo a octubre
La guerra en el estrecho ha pasado por varias fases:
- ·Marzo: Irán cierra Ormuz y amenaza con incendiar cualquier buque que lo cruce. EE.UU. responde el 17 de marzo con bombas antibúnker GBU-72 contra depósitos subterráneos de misiles antibuque y, desde el 19, con aviones A-10 y helicópteros AH-64 Apache contra lanchas rápidas y drones.
- ·Abril: un alto el fuego mediado por Pakistán entra en vigor el 8 de abril, pero los ataques a buques continúan. Tras el fracaso de las negociaciones de Islamabad, Washington impone el 13 de abril un bloqueo naval a todos los puertos iraníes, y destructores estadounidenses empiezan a limpiar minas.
- ·Junio: la Organización Marítima Internacional contabiliza 46 ataques contra buques y 14 muertos hasta el 11 de junio, y estima en unos 1.000 barcos y 20.000 marinos los que quedaron atrapados en el Golfo. El 17 de junio, los presidentes Trump y Pezeshkian firman un memorando para negociar la paz durante 60 días.
- ·Julio: el 7 de julio Irán ataca tres buques en Ormuz; EE.UU. responde contra más de 80 objetivos y la IRGC afirma haber golpeado 85 instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait. Al día siguiente, Trump da por terminado el alto el fuego.
- ·Octubre: según UKMTO, el centro británico de seguridad marítima, desde el 2 de octubre se registra al menos un ataque diario en Ormuz o el golfo de Adén. Entre los afectados están el superpetrolero kuwaití *Kazimah III*, incendiado el 1 de octubre, y el petrolero *Lipsi*, alcanzado cerca de Omán el 4 de octubre.
Las armas de la guerra de los estrechos
Irán no tiene una marina capaz de enfrentarse a la de Estados Unidos, así que apuesta por la guerra asimétrica: enjambres de lanchas rápidas de la IRGC, minas navales, misiles antibuque disparados desde la costa y drones de ataque de un solo uso como el Shahed-136, con alcance de hasta 2.500 kilómetros. La geografía lo favorece: los barcos deben pasar a pocos kilómetros de la costa iraní y de sus islas.
Del otro lado está la mayor marina del mundo. Destructores clase Arleigh Burke escoltan convoyes y derriban drones, los aviones de patrulla vigilan la superficie y los bombarderos golpean las bases costeras. Aun así, siete meses de guerra muestran que es muy difícil impedir del todo los ataques en un paso tan estrecho. Puedes comparar ambas fuerzas en el comparador Estados Unidos vs Irán.
El segundo frente: los hutíes contra Arabia Saudita
Los hutíes —oficialmente Ansarallah— habían suspendido sus ataques en el mar Rojo en octubre de 2025. Con la guerra de Irán volvieron a disparar misiles contra Israel desde el 28 de marzo, pero el giro decisivo llegó en julio:
- ·El 13 de julio, tras un ataque contra el aeropuerto de Saná atribuido a Arabia Saudita, los hutíes respondieron con misiles contra el aeropuerto saudí de Abha.
- ·El 20 de julio anunciaron un bloqueo naval a Arabia Saudita bajo el lema «asedio por asedio», y dos días después atacaron dos petroleros saudíes en el mar Rojo con misiles y drones.
- ·La guerra civil de Yemen, congelada desde la tregua de 2022, volvió a estallar. En octubre se combate en el frente de Yabal Han, al oeste de Taiz, por la ruta que une Taiz con Adén.
En la primera semana de octubre, los ataques contra aeropuertos saudíes mataron a varios civiles en Abha y Riad. El 8 de octubre los hutíes reivindicaron un misil balístico contra el aeropuerto internacional Rey Jalid, en Riad, que mató a tres personas, entre ellas un piloto. El 10 de octubre, un nuevo ataque contra el mismo aeropuerto dejó al menos 12 muertos y 309 heridos, según la autoridad de aviación civil saudí; hasta esa noche los hutíes no lo habían reivindicado. El grupo advirtió a las aerolíneas que cualquier avión en el espacio aéreo saudí, salvo sobre La Meca y Medina, es un objetivo.
La coalición liderada por Riad afirma haber destruido 136 objetivos en territorio hutí, y el presidente Trump dijo que EE.UU. podría sumarse a los bombardeos saudíes.
El efecto en el petróleo
A pesar de los ataques, el petróleo del Golfo encontró caminos. Según la consultora Kpler, las exportaciones de crudo de Oriente Medio volvieron a unos 18,3 millones de barriles diarios a finales de septiembre, cerca del nivel previo a la guerra, aunque cerca del 40% ya evita el estrecho y gran parte del crudo se trasvasa entre petroleros en alta mar.
El precio, sin embargo, refleja el riesgo: el barril de Brent rondaba los 99,6 dólares el 6 de octubre, frente a unos 72 antes de la guerra. Los países del G7 anunciaron que liberarán hasta 100 millones de barriles de sus reservas estratégicas. El director de Saudi Aramco, Amin Nasser, calculó que desde febrero se han perdido casi 3.000 millones de barriles de suministro y advirtió que reponer los inventarios podría llevar dos años.
Qué puede pasar
Trump afirmó el 9 de octubre que EE.UU. no reanudará los bombardeos sobre Irán antes de las elecciones legislativas de noviembre, mientras continúan las conversaciones. Sin acuerdo, la IRGC parece decidida a mantener la presión con ataques que no paralizan del todo el tráfico, pero sí lo encarecen.
La gran incógnita es el mar Rojo. Si los hutíes logran cerrar también la salida del oleoducto saudí hacia Yanbu, el Golfo se quedaría sin su principal ruta de escape. Por eso Turquía estudia dar apoyo defensivo a Riad en el marco del pacto de defensa con Pakistán, e Italia pide más buques europeos para la misión naval del mar Rojo.
Consulta los perfiles militares de Irán, Arabia Saudita y Omán, la ficha de la guerra civil de Yemen y el ranking de países con más buques de guerra.