La comparación entre las fuerzas armadas de Argentina y Chile despierta interés a ambos lados de la cordillera desde hace más de un siglo. Los dos países comparten una frontera de más de 5.000 kilómetros y estuvieron al borde de la guerra en 1978 por el canal de Beagle, una crisis que se resolvió con la mediación papal y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Desde entonces la relación es de cooperación, pero la balanza militar ha cambiado mucho. Estos son los datos, ámbito por ámbito.
Las cifras de un vistazo
- ·Gasto militar 2025 (SIPRI): Argentina, 3.731 millones de dólares (0,56% del PIB); Chile, 5.327 millones (1,52% del PIB).
- ·Efectivos activos: Argentina, unos 72.000 (IISS); Chile, unos 70.000, de ellos unos 40.000 en el Ejército según la propia institución.
- ·Cazas F-16: Argentina, 12 recibidos de los 24 comprados a Dinamarca; Chile, 46.
- ·Submarinos: Argentina, ninguno en condiciones de combate; Chile, 4 (dos Scorpène y dos Tipo 209).
- ·Carros de combate: Argentina, el TAM de fabricación nacional, en modernización; Chile, el Leopard 2A4, la única flota de Leopard 2 de Sudamérica.
Para ver todos los indicadores lado a lado, consulta el comparador Argentina vs Chile. En esta comparativa no usamos el índice Global Firepower: priorizamos el SIPRI para el gasto y el IISS y las fuentes oficiales para efectivos y material.
Presupuesto: Chile gasta más con una economía más pequeña
Según el informe anual del SIPRI publicado en abril de 2026, Chile gastó 5.327 millones de dólares en defensa en 2025, el 1,52% de su PIB. Argentina destinó 3.731 millones, apenas el 0,56% del PIB: el porcentaje más bajo de Sudamérica y uno de los más bajos del mundo. Lo analizamos en el gasto militar de América Latina en 2025.
La diferencia es llamativa porque la economía argentina es más grande que la chilena. La explicación está en décadas de crisis económicas y en la prioridad que Argentina ha dado a otros gastos: la Oficina Nacional de Presupuesto, con una metodología más estrecha que la del SIPRI, situó el gasto de defensa de 2025 en solo el 0,28% del PIB. Buena parte del dinero se va en salarios y pensiones, lo que deja poco margen para mantenimiento y compras.
Para revertirlo, el Gobierno de Javier Milei creó en 2026 el Plan ARMA (Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino), que destina a Defensa parte de lo recaudado por la venta de inmuebles del Estado y por privatizaciones. Chile, por su parte, financia sus compras con un fondo plurianual de unos 490 millones de dólares anuales creado en 2019, cuando se derogó la Ley Reservada del Cobre, y su ministro de Defensa, Fernando Barros, anunció en septiembre de 2026 un plan de modernización con un presupuesto cercano al doble del de 2025.
Fuerza aérea: la gran apuesta argentina
Durante una década, Argentina no tuvo aviones de combate supersónicos: los últimos Mirage se retiraron en 2015. Esa etapa terminó con la compra de **24 F-16 A/B MLU de segunda mano a Dinamarca, firmada en abril de 2024 por unos 301 millones de dólares. Los seis primeros llegaron el 5 de diciembre de 2025 y otros seis aterrizaron en Río Cuarto (Córdoba) a finales de septiembre de 2026, con lo que la Fuerza Aérea ya tiene 12**. El Gobierno espera completar la flota durante 2027, un año antes de lo previsto.
Chile opera desde mediados de los años 2000 una flota de 46 F-16, la mayor de la región, y la modernizará con equipamiento estadounidense aprobado por más de 600 millones de dólares, que incluye radios de enlace de datos y sistemas de puntería montados en el casco. Su Fuerza Aérea cuenta además con aviones cisterna KC-135, una capacidad que Argentina no tiene, y prepara el reemplazo de sus veteranos F-5. Con 12 F-16 frente a 46, la ventaja chilena sigue siendo clara, aunque la distancia se reducirá a medida que Argentina complete su flota y forme a sus pilotos.
Marina: submarinos, la diferencia decisiva
La Armada de Chile cuenta con cuatro submarinos: dos Scorpène —en servicio desde mediados de los años 2000— y dos Tipo 209 de origen alemán, y ya estudia el reemplazo de estos últimos. En superficie opera fragatas de segunda mano británicas, como las Tipo 23, y australianas.
Argentina, en cambio, no tiene submarinos operativos para misiones de combate. Su arma submarina quedó diezmada tras la pérdida del ARA San Juan en 2017, con sus 44 tripulantes, y hoy solo el ARA Salta navega, limitado a tareas de entrenamiento. El proyecto de Presupuesto 2027 autoriza a negociar hasta 3.500 millones de dólares en créditos internacionales para la Armada, con unos 2.300 millones para tres submarinos —Naval Group ofrece el Scorpène y TKMS el Tipo 212— y 1.200 millones para dos fragatas. Es una autorización, no una compra cerrada.
Ejército: tanques de fabricación propia frente a Leopard alemanes
Argentina es uno de los pocos países de América Latina que diseñó su propio carro de combate, el TAM (Tanque Argentino Mediano), de los años 70. El Ejército lo está modernizando al estándar TAM 2C-A2, con nuevo control de tiro de origen israelí: en septiembre de 2026 entregó un nuevo lote de 10 unidades al Regimiento de Caballería de Tanques 8. También incorporó blindados Stryker estadounidenses.
Chile cuenta con carros **Leopard 2A4** comprados a Alemania a partir de 2007, vehículos de combate de infantería Marder y una amplia flota de blindados Piranha, según el IISS. Sus planes incluyen modernizar los Leopard 1 de la brigada blindada del sur.
En personal, el Ejército Argentino suma unos 42.800 efectivos y el chileno unos 40.000, cifras muy parecidas. Las fuerzas armadas argentinas, sin embargo, arrastran problemas de retención: más de 18.000 militares pidieron el retiro entre finales de 2023 y septiembre de 2025, según un informe oficial publicado por *La Nación*, y los salarios militares están entre un 25% y un 30% por debajo de los de las fuerzas de seguridad.
De la rivalidad a la cooperación
La relación militar ha cambiado radicalmente desde 1978. En la Guerra de Malvinas de 1982, Chile prestó apoyo de inteligencia al Reino Unido, algo que todavía pesa en la memoria argentina. Pero tras el tratado de 1984 llegaron la resolución de casi todos los litigios fronterizos, ejercicios conjuntos y la creación de la Fuerza de Paz Binacional Cruz del Sur, una unidad combinada a disposición de las Naciones Unidas. Hoy un conflicto entre ambos países se considera muy improbable, y las comparaciones de capacidades responden más a la historia y al orgullo nacional que a una amenaza real.
¿Quién es más fuerte?
Con los datos disponibles, Chile tiene ventaja en los tres ámbitos: gasta más en defensa, tiene casi cuatro veces más F-16, aviones cisterna y una fuerza submarina operativa que Argentina no tiene. Argentina tiene una economía mayor y un ejército de tamaño similar, y está saliendo de su peor momento: con los F-16 ha recuperado la aviación supersónica y, si concreta la compra de submarinos y fragatas, podría reducir buena parte de la brecha en la próxima década.
Para ver cómo se sitúan ambos países en el continente, consulta los rankings de ejércitos más poderosos de Sudamérica y de América Latina, o compara a cada uno con su otro gran vecino: Argentina vs Brasil y Perú vs Chile.